{"id":97,"date":"2014-07-06T10:49:04","date_gmt":"2014-07-06T10:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.asociacionvegana.es\/?page_id=97"},"modified":"2014-07-06T11:10:24","modified_gmt":"2014-07-06T11:10:24","slug":"etica-justicia-y-armonia-con-la-naturaleza","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/?page_id=97","title":{"rendered":"\u00c9tica, justicia y armon\u00eda con la naturaleza"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><i style=\"font-family: 'Arial Narrow'; color: #767676; font-size: 19px; line-height: 1.2631578947;\"> El gran error de toda \u00e9tica ha sido, hasta ahora, el de creer que debe ocuparse s\u00f3lo de la relaci\u00f3n del hombre con el hombre.<\/i><\/p>\n<blockquote style=\"color: #000000;\"><p><span style=\"font-family: 'Arial Narrow';\"><i><b>Albert Schweitzer<\/b><\/i><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>La relaci\u00f3n hist\u00f3rica del ser humano con los animales<\/h3>\n<p>La lucha entre el autoritarismo y una visi\u00f3n libertaria del mundo es tan real hoy como lo fue en la China del siglo VI aC., cuando el utilitarismo de Confucio para dominar y regular la naturaleza y la sociedad se enfrent\u00f3 con la creencia tao\u00edsta de que todos pod\u00edan convivir en armon\u00eda y espontaneidad. Al igual que los budistas, la visi\u00f3n hol\u00edstica del universo del Tao\u00edsmo ofrec\u00eda un camino hacia la iluminaci\u00f3n espiritual y una gu\u00eda para disfrutar una vida apropiada, destac\u00e1ndose de la naturaleza autoritaria y jer\u00e1rquica del confucionismo y de otras culturas y religiones menos eco-c\u00e9ntricas que justificaron y condonaron la esclavizaci\u00f3n ego\u00edsta de los animales y la naturaleza para sus propios fines.<\/p>\n<p>Las actitudes y el trato que hemos acordado a los animales han dependido de las limitaciones impuestas por el condicionamiento cultural de la \u00e9poca, las tradiciones, el grado de empat\u00eda imperante y el nivel de evoluci\u00f3n de la sociedad. Para muchas culturas, por ejemplo, el hecho de comer perros es algo impensable, mientras otros consideran a cualquier animal de cualquier especie como un alimento potencial.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n ambivalente de los animales como s\u00edmbolos tot\u00e9micos y compa\u00f1eros, se debi\u00f3 a la autoexclusi\u00f3n y al alejamiento de la sociedad del mundo natural. Siendo pocos quienes cuestionaran las consecuencias morales y sociales de los malos tratos que les inflig\u00edan.<\/p>\n<p>Desde las antiguas civilizaciones e imperios hasta la era cristiana, la cultura occidental no ha modificado de modo significativo su visi\u00f3n utilitarista de los animales no humanos, vali\u00e9ndose de las diferencias y similitudes entre las especies para seguir justificando su explotaci\u00f3n y mantener el estado servil de los animales como bienes y herramientas, funci\u00f3n que le han asignado los intereses creados con el benepl\u00e1cito de la sociedad.<\/p>\n<p>Los animales han llenado y ensuciado nuestros est\u00f3magos y cuerpos, nuestros pensamientos e incluso nuestra imaginaci\u00f3n, y hemos recompensado su afectividad incondicional con la traici\u00f3n y el rechazo. Han inspirado los dioses y demonios a quienes las sociedades humanas suplicaban pidiendo su intervenci\u00f3n divina, mientras la acusaci\u00f3n de encarnar al demonio les convert\u00eda en blanco de las iras y los ataques de la religi\u00f3n y el populacho. Han sido sacralizados y temidos, adorados y odiados, venerados o masacrados, idolatrados o devorados, considerados limpios, impuros y apestados, sagrados o vulgares.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><i>\u00abMientras el hombre destruya sin piedad a los seres vivos, no conocer\u00e1 la salud ni la paz. Mientras los hombres masacren a los animales, se matar\u00e1n los unos a los otros. En verdad, quien siembra las semillas del crimen y el dolor no puede cosechar alegr\u00eda y amor.\u00bb<\/i><\/p><\/blockquote>\n<p>Hace 25 siglos, Pit\u00e1goras, fundador de una orden comunal religiosa, asc\u00e9tica y vegetariana, expon\u00eda as\u00ed los argumentos en defensa de los animales y en contra de la mitolog\u00eda del consumo de carne para acabar con la crueldad y corregir los errores de sus contempor\u00e1neos. Sin embargo, la ignorancia, la tradici\u00f3n y el ego\u00edsmo caracter\u00edsticos de la cultura de la carne se anteponen a la justicia y el sentido com\u00fan, condenando a millones de seres sensibles a una corta y miserable existencia, mientras nuestra propia salud y calidad de vida se ven amenazadas por las enfermedades, el vac\u00edo espiritual y los conflictos sociales que genera la gratificaci\u00f3n autodestructiva que no tiene en cuenta los intereses ni la libertad de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la posible justificaci\u00f3n de cualquier forma de explotaci\u00f3n animal? \u00bfQui\u00e9n puede ver morir a la v\u00edctima inocente de una corrida de toros u otro espect\u00e1culo sangriento de heridas infligidas deliberadamente y considerarse a\u00fan civilizado? \u00bfQu\u00e9 validez tienen las creencias religiosas que califican a otros animales como seres inferiores? \u00bfC\u00f3mo podemos aceptar que un animal pierda su vida para comer su carne, y hablar de vida sana? \u00bfCu\u00e1l es la l\u00f3gica de herir intencionadamente a los dem\u00e1s y esperar que otros nos ayuden a superar el dolor y la enfermedad? \u00bfSomos realmente m\u00e1s atractivos usando cosm\u00e9ticos que contienen subproductos del matadero y substancias probadas en animales? \u00bfPor qu\u00e9 hablamos de necesidades cuando sentimos deseos?<\/p>\n<p>Las respuestas a estas preguntas muestran que nuestros sentimientos son el reflejo de nuestra propia evoluci\u00f3n y determinan nuestro estado de salud f\u00edsica y emocional; que el causar da\u00f1o no aporta beneficios ni alegr\u00eda; que la belleza interior est\u00e1 por encima del aspecto f\u00edsico; que la compasi\u00f3n tiene sus recompensas, nos dignifica y nos hace ser mejores; que la plenitud espiritual surge del amor y la compasi\u00f3n; y que es esencial descubrir nuestras ra\u00edces y verdadera naturaleza humana para distinguir nuestras afinidades y necesidades vitales de los deseos o costumbres malsanas que da\u00f1an nuestro equilibrio f\u00edsico y espiritual.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n, que ejemplificaba S\u00f3crates, era el camino a la felicidad humana que permiti\u00f3 el nacimiento del Humanismo.<\/p>\n<p>A pesar de nuestro origen com\u00fan y nuestra estrecha relaci\u00f3n con los animales no humanos que todav\u00eda viven principalmente guiados por sus instintos, la obsesi\u00f3n de las clases dominantes con la explotaci\u00f3n de los animales y otros seres humanos, que implica la dependencia, la degradaci\u00f3n y el sufrimiento de los menos afortunados, con todos los medios a su alcance y justificaciones posibles, muestra el grado de alejamiento de los principios que deben regir nuestro comportamiento como animales frug\u00edvoros -adaptados idealmente para alimentarnos de frutas y plantas-, y la ceguera \u00e9tica de los consumidores que mantiene a buena parte de la humanidad y a sus papilas gustativas rehenes de una herencia cruel e irracional que se manifiesta a trav\u00e9s de la intransigencia religiosa y otras ideolog\u00edas que priman la exaltaci\u00f3n de una diferencia \u00e9tnica o racial sobre los intereses y la integridad de los dem\u00e1s, mediante reglas artificiales que fomentan el culto al ego\u00edsmo y afianzan la tiran\u00eda que ejerce el ser humano sobre la vida del planeta y los m\u00e1s d\u00e9biles a trav\u00e9s del consumo de carne, que simb\u00f3licamente condiciona su falsa supremac\u00eda.<\/p>\n<p>Comer carne ha dependido hist\u00f3ricamente de las costumbres y tradiciones religiosas transmitidas y asumidas como propias, que surgieron de la visi\u00f3n racionalista antropoc\u00e9ntrica y jer\u00e1rquica del mundo que promulgaron pensadores como Arist\u00f3teles y Descartes, que cre\u00edan en la dependencia antinatural de otros seres vivos para alimentar, vestir y satisfacer otras supuestas necesidades humanas, como garant\u00eda de supervivencia de nuestra civilizaci\u00f3n. Con el prop\u00f3sito utilitarista de alargar y hacer la vida m\u00e1s segura y agradable, en contra de los intereses de otras especies y de la propia salud y el verdadero bienestar humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>\u00c9tica, diet\u00e9tica y religi\u00f3n<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><i>La anatom\u00eda comparada ha demostrado que el hombre no es carn\u00edvoro, sino frug\u00edvoro, en su estructura natural, y la experiencia ha demostrado que la alimentaci\u00f3n a base de carne es totalmente innecesaria para sustentar una vida saludable.<br \/>\n<b>Henry S. Salt<\/b><\/i><\/p><\/blockquote>\n<p>Si la \u00e9tica es fruto de la inteligencia y la sensibilidad, y la compasi\u00f3n es el impulso que nos hace humanos, el derecho a la vida, la salud y la libertad no pueden ser conceptos arbitrarios que priven a otros de los valores que defendemos, ni consentir la explotaci\u00f3n injusta e innecesaria de los seres vivos impuesta con una escala de valores basada en la fuerza de la complicidad de los dem\u00e1s. Sin embargo, las exigencias de una econom\u00eda global que prima y fomenta la desigualdad asignando un valor monetario a la naturaleza sin limitaciones, nos acerca peligrosamente a los l\u00edmites sostenibles del planeta, amenazado por un consumismo irresponsable basado en satisfacer las falsas necesidades de una sociedad que todo lo devora.<\/p>\n<p>La historia de la humanidad refleja claramente que los errores \u00e9ticos y diet\u00e9ticos, consecuencia de la visi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica hist\u00f3rica y contempor\u00e1nea, fueron y son la fuente principal de las miserias humanas que han acompa\u00f1ado el falso progreso que limita nuestra propia evoluci\u00f3n, manteniendo un desequilibrio vital, que nos separa de la naturaleza y de los dem\u00e1s, mediante divisiones ego\u00edstas y arbitrarias de orden religioso, econ\u00f3mico y social que estigmatizan, condicionan y modifican el desarrollo natural de nuestra propia entidad, priv\u00e1ndonos de la salud y apart\u00e1ndonos de nuestra propia naturaleza y de las verdaderas metas y ense\u00f1anzas de los grandes profetas y maestros: Buda, Confucio, Lao Tse, Jes\u00fas de Nazaret, Mahoma o S\u00f3crates, cuya influencia en la humanidad y en nuestras creencias religiosas y espirituales es a\u00fan determinante, a pesar de haber convertido a Dios en un comod\u00edn que sirve tanto para justificar la barbarie como la generosidad.<\/p>\n<p>Santo Tom\u00e1s de Aquino, int\u00e9rprete del cristianismo en la \u00e9poca medieval, cre\u00eda que los cerdos (principalmente porque ocasionaban conflictos deambulando de un lado a otro buscando comida entre la basura), los burros, caballos, cabras, delfines, gallos, gatos, lobos y ovejas entre otros, estaban pose\u00eddos por los malos esp\u00edritus y carec\u00edan de alma. Siendo juzgados f\u00edsicamente en toda Europa y en las colonias americanas durante 12 siglos por haber causado y cometido supuestos da\u00f1os y delitos, sufriendo mutilaciones y quemaduras, adem\u00e1s de la degradaci\u00f3n p\u00fablica y la tortura, y de ser enterrados vivos y estrangulados con el benepl\u00e1cito de la Summa Teol\u00f3gica de Aquino, que proclamaba que los animales pod\u00edan ser leg\u00edtimamente maldecidos como sat\u00e9lites de Sat\u00e1n por estar pose\u00eddos por las fuerzas del infierno. Santo Tom\u00e1s pensaba que pertenec\u00edamos a Dios por haber sido creados por \u00e9l, y era por lo tanto un pecado contra Dios matar a un ser humano, de igual modo que matar un esclavo era un pecado contra su amo. Mientras que no exist\u00eda ninguna restricci\u00f3n a la matanza de animales, a menos que pertenecieran a otro. Seg\u00fan G\u00e9nesis I, 29 y IX, 1-3, Dios cre\u00f3 al hombre y nos confi\u00f3 el dominio sobre los p\u00e1jaros, los peces y los animales, una declaraci\u00f3n incontrastable que sacraliza la explotaci\u00f3n de los animales y atenta flagrantemente contra sus leg\u00edtimos derechos e intereses.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>La depredaci\u00f3n humana y la crisis ambiental<\/h3>\n<p>Las grandes civilizaciones se han desarrollado y han desaparecido por la inestabilidad y falta de coherencia de los principios que las sustentan y autodestruyen. La correlaci\u00f3n entre las ideas m\u00e1s nobles y la consiguiente corrupci\u00f3n \u00e9tica y moral de quienes se las apropian ofreci\u00e9ndose interesadamente para apoyarlas en beneficio propio, es la semilla de los mitos y dogmas que surgen de la ignorancia y la codicia alimentada por el materialismo desenfrenado de una sociedad de consumo hip\u00f3crita en clara regresi\u00f3n social y espiritual, incapaz de afrontar el caos medioambiental y la violencia que generan los criterios arbitrarios establecidos para ejercer e imponer un f\u00e9rreo control sobre la vida, definiendo y promoviendo unas falsas prioridades, valores e intereses relativos que impiden la adopci\u00f3n de soluciones viables a los problemas vitales del planeta para no alterar el equilibrio pol\u00edtico -religioso que defiende y mantiene unos privilegios y creencias carentes de solidaridad, fuente de conflictos y guerras, que permiten la explotaci\u00f3n injusta e insostenible de la vida del planeta y los recursos naturales, en aras y a causa de un fundamentalismo diet\u00e9tico basado en la depredaci\u00f3n de las especies y los recursos naturales de un antropocentrismo clasista y especista generalizado a nivel mundial, que enfrenta a unos contra otros haciendo imposible la convivencia pac\u00edfica y la defensa de los leg\u00edtimos intereses comunes de los seres vivos.<\/p>\n<p>A juicio del soci\u00f3logo, etn\u00f3logo y antrop\u00f3logo Claude L\u00e9vi-Strauss, nuestra civilizaci\u00f3n est\u00e1 amenazada por la demograf\u00eda, la industrializaci\u00f3n irresponsable del planeta y la desertizaci\u00f3n de inmensos territorios v\u00edrgenes. Desastres como la desaparici\u00f3n de especies animales y vegetales, lenguas y culturas que, como consecuencia del comportamiento humano, representan un inmenso drama contempor\u00e1neo y un proceso hist\u00f3rico devastador, ya que los derechos de la humanidad entera pierden su validez en el momento en que el ser humano pone en peligro la existencia de otras especies, y considera urgente el reconocimiento y la defensa del derecho a la vida de todas las culturas, y de las especies animales y vegetales que deben desarrollarse libremente para evitar el vac\u00edo irreparable que causa la desaparici\u00f3n de una sola especie en el conjunto de toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Por un futuro en armon\u00eda con la naturaleza<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><i>Para la mayor\u00eda de las personas pertenecientes a sociedades modernas y urbanizadas, la principal forma de contacto con los animales se da a la hora de las comidas.<br \/>\n<b>Peter Singer<\/b><\/i><\/p><\/blockquote>\n<p>La falta de compresi\u00f3n hist\u00f3rica del significado y el verdadero valor de otros organismos vivos, unidos inseparablemente con nuestros biorritmos y nuestra supervivencia, ha llevado al ser humano a considerar a los dem\u00e1s animales como una fuente inagotable de carne u otros productos comerciales, o como material gen\u00e9tico para clonar la vida y manipularla a su antojo, buscando incrementar sus beneficios. La compra-venta y explotaci\u00f3n, as\u00ed como la matanza generalizada de animales y el comercio de sus despojos, no s\u00f3lo refleja una grave p\u00e9rdida del sentido de la \u00e9tica y la est\u00e9tica, sino el ejercicio de un dominio aberrante del ser humano sobre otros seres considerados inferiores, sin ninguna base \u00e9tica o biol\u00f3gica que justifique la sacralizaci\u00f3n de la vida humana ni la esclavitud de los animales no humanos, que a pesar de su complejidad biol\u00f3gica y su alto nivel evolutivo, son condenados a un hacinamiento cruel, a sufrir y morir para satisfacer las fr\u00edvolas apetencias, caprichos y costumbres gastron\u00f3micas de una sociedad insensata que basa el progreso de la humanidad en el aumento del consumo de prote\u00edna animal y el n\u00famero de hospitales destinados a tratar en gran medida a las v\u00edctimas que sufren las consecuencias de una alimentaci\u00f3n inadecuada, reflejo de un estilo de vida que no tiene en cuenta los v\u00ednculos y afinidades que nos unen a la naturaleza.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n aparentemente ut\u00f3pica de un planeta sin mataderos ni las terribles enfermedades nutricionales causadas por una fascinaci\u00f3n culinaria incestuosa con otras formas de vida, transgrediendo las leyes biol\u00f3gicas m\u00e1s elementales para convertir sus despojos en productos peligrosos para la salud a costa del sufrimiento y la explotaci\u00f3n industrial y cruel de otros seres sensibles, adem\u00e1s de una amenaza para la biodiversidad del planeta puede parecer una perspectiva m\u00e1s lejana que probable, sin embargo, la \u00fanica opci\u00f3n clara del tercer milenio para atajar las hambrunas, los desastres ecol\u00f3gicos y los conflictos sociales que se ciernen sobre nuestro entorno vital, es la adopci\u00f3n de un modelo de convivencia \u00e9tica sostenible en armon\u00eda con los dem\u00e1s seres vivos, basado en el consumo responsable y el respeto a la vida, que permita el bienestar, el equilibrio afectivo y espiritual humano y la satisfacci\u00f3n de nuestras verdaderas necesidades fisiol\u00f3gicas sin condicionar artificialmente la evoluci\u00f3n ni la naturaleza de otras especies u organismos manipulados y esclavizados gen\u00e9tica o injustamente, v\u00edctimas de dogmas y fundamentalismos que nos impiden aplicar la \u00e9tica y los principios esenciales de racionalidad, solidaridad y justicia -que deben caracterizar a la condici\u00f3n humana- a quienes comparten el medio vital del que todos dependemos.<\/p>\n<p>Para frenar los estragos de la civilizaci\u00f3n y corregir los errores y excesos de una sociedad de consumo enfrentada a las enfermedades, los conflictos sociales, las guerras y las cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas, es necesario adoptar una \u00e9tica universal de respeto a la vida fomentando el estudio y el respeto por los animales y la naturaleza en las nuevas generaciones, con criterios humanitarios, como una extensi\u00f3n de los derechos civiles, la libertad de expresi\u00f3n y los derechos naturales de los seres humanos, y cuestionar cualquier forma de explotaci\u00f3n animal, dentro de una profunda reevaluaci\u00f3n de los valores \u00e9ticos y religiosos que condicionan nuestro comportamiento. Para garantizar a todos los seres sensibles los derechos legales esenciales que les proteja del maltrato y la crueldad dando valor y sentido a sus vidas.<\/p>\n<p><b><i>Francisco Mart\u00edn,<br \/>\nPresidente de la Asociaci\u00f3n Vegana Espa\u00f1ola (AVE)<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El gran error de toda \u00e9tica ha sido, hasta ahora, el de creer que debe ocuparse s\u00f3lo de la relaci\u00f3n del hombre con el hombre. Albert Schweitzer &nbsp; La relaci\u00f3n hist\u00f3rica del ser humano con los animales La lucha entre el autoritarismo y una visi\u00f3n libertaria del mundo es tan real hoy como lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/?page_id=97\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00c9tica, justicia y armon\u00eda con la naturaleza<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":90,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-97","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/97","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=97"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/97\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":106,"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/97\/revisions\/106"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/90"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.asociacionvegana.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=97"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}